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28 jun. 2017

Su primera década: ¡Felicidades Constanza!

Ha pasado ya una década de su mágica llegada, de los nervios, los miedos y los desvelos. Una década de haberme estrenado como madre, madre primeriza, madre para siempre. Diez años pasaron desde que llegó a mi vida ese ser pequeño y frágil que tan sólo dependía de mi, diez años de haber conocido el más bello sentimiento que cualquier mujer puede sentir.
Cuantas aventuras nos ha deparado el tiempo, cuantos retos... pero no solo ha crecido ella, yo también crecí como mujer y como madre, porque no vino para que yo le enseñase, vino a enseñarme cómo era el mundo de la maternidad, a revolucionar mi vida en absolutamente todos los sentidos, a cambiar mi perspectiva del mundo y hacer de mi una mejor persona, porque ella llegó con tantos anhelos, ilusiones, y tantas metas.


Querida hija: has cumplido 10 años. Otra década más y serás toda una mujer. Hoy eres mi niña bella, y me llena de ilusión verte crecer. Quiero que caminemos juntas, que sepas que siempre estará mi mano para cuando quieras tomarla y para aferrarse fuerte a ti cuando caigas.

He aprendido a soltar mis miedos, mis miedos a que crezcas, a que mañana te sientas lastimada o sola, porque no puedo detener el tiempo, será mejor tomarle el ritmo y disfrutar la vida. 

No siempre serás una niña, pero de sobra esta decir que siempre serás mi bebé, serás mi bebé cuando llegué el acné, cuando haya que comprar compresas para el periodo, o cuando ya no quieras que te peine más, serás mi bebé cuando quieras que te preste un labial o me pidas que te enseñé a maquillar tu rostro, cuando ya no quieras acompañarme a todos lados o cuando vayas a tu primera fiesta.

Eso sí, no corras, vive la vida y disfruta cada etapa de ella, no hay prisas, no hay tiempo que no se cumpla... sigue disfrutando tus muñecas tanto como sea necesario y hasta que de verdad te aburran, sigue jugando en tu casita o a la comidita cuando te de la gana, pero no dejes tus cosas por temor a lo que digan los demás o porque la niña de a lado considere que eres mayor. 

Disfruta la vida, ríe todos los días y sueña en grande, sabes que la vida te deparará lo que tú decretes para ti. Te amamos infinitamente y estamos muy orgullosos de ti.

Por último, agradece hijita, al universo, a Dios y a la vida, por todo lo que tienes, por todo lo que te rodea, por toda esa gente que te ama y que en cada cumpleaños viene a la casa para darte un abrazo, por tener la dicha de vivir. Se siempre agradecida y se siempre un ser de luz.











10 años. Los mejores de mi vida, he aprendido junto a mi hija grandes lecciones. Como cada año estoy muy agradecida por las muestras de afecto para mi hija, siempre estamos rodeadas de cariño.
Gracias a mis padres, esos abuelos ¡no los tiene ni Obama!, gracias a mi esposo por ser el mejor cómplice y porque siempre se da a la tarea de sorprender a Constanza y robarle una gran sonrisa.
Y gracias a ustedes, los que están detrás del blog. Ya son varios años de compartir con ustedes.


15 jun. 2017

Carta a mi hija y una nota para mamis primerizas

Hija:
A menudo te veo y pienso en lo rápido que transcurrieron los años, y suelo recordarte cuando eras un bebé, pero ahora esa época es solo eso: dulces recuerdos.
Entonces pienso en abrazarte aún más, besarte más, estar contigo aún más, así como un día te cargué todo lo que te debía cargar... sí, te cargué tantas veces como pude hacerlo, incluso cuando ya no eras un bebé, te cargué cuando caminábamos al kinder y me pedías que en la esquina, antes de llegar, te bajara, para que tus compañeritos no se enteraran que aún te cargaba, no querías que supieran porqué ya eras una niña grande. Te cargaba al salir de la ducha, para que no te fueras a resbalar, te cargaba para jugar, te cargaba simplemente porque me daba la gana. Y sí, decían que ya estabas grande, pero no me importaba, yo te quería cargar porque sabía que llegaría el momento en que ya no sería posible, ese momento en que casi igualarías mi estatura, y las circunstancias nos obligarían a no hacerlo más. Pero aún lo recuerdas, y me dices que lo extrañas pero que sabes que ya no es posible, y nos reímos juntas. Pero si es posible seguir jugando, seguirte abrazando, y hacerte cosquillas, porque el tiempo aún nos tiene juntas, porque aún no has crecido tanto y todavía queda algo de tu dulce infancia, y aquí estaré, aquí estaremos para seguir creciendo de tu mano.
 Imagen relacionada

Querida mamita que empieza el camino de la maternidad: te aseguro que la vida pasa volando, en realidad sí lo sabes. Sé que hay días agotadores junto a tu bebé, y se que aveces solemos desear que el tiempo se vaya pronto para que el bebé ya camine, para que duerma de largo toda la noche, o para ya no cargarlo. No hace falta que lo deseemos, el tiempo hace su trabajo y camina sin detenerse. Un día te habrás dado cuenta que ya ha pasado un año, dos, tres o 10 años. Mi consejo es que disfrutes cada día junto a tu bebé, incluso en el cansancio, la desesperación o la tristeza, todos estos sentimientos son parte de la vida y nos recuerdan que estamos vivos. Disfruta cada instante, disfruta a tu bebé, ármate de paciencia y vive el presente. Abrázalo lo suficiente, bésalo lo suficiente y cárgalo todo lo que puedas, todo lo que quieras, nunca será demasiado. Y recuerda que no estás sola, hay una comunidad de madres que quieren escucharte y que quieren apoyarte.